lunes, 4 de noviembre de 2019

STAVOREN (LEYENDA HOLANDESA)



STAVOREN (LEYENDA HOLANDESA)

En el suave paisaje holandés, neblinoso y lluvioso, donde aparece a veces un sol tibio y pálido, se erguía en otros tiempos la bella ciudad de Stavoren.
Hace más de seis siglos Stavoren era la más rica de todas las ciudades comerciantes de Holanda. Su puerto era siempre un bosque de mástiles y jarcias de bergantines. De allí salían los barcos que surcaban todos los mares y regresaban cargados de los más bellos y ricos productos de todos los países.
Crecía la abundancia de Stavoren y aumentaban los palacios de mármol guarnecidos de oro. Había en la ciudad gentes humildes, pero era más el número de orgullosos potentados que derrochaban sus riquezas en magníficas  fiestas.
Entre todos los ricos comerciantes de Stavoren, ninguno tan soberbio y opulento como el joven Richberta. Su numerosa flota mercante traía diamantes, perlas y oro de tierras lejanas. Las riquezas de Richberta eran incalculables. Su palacio era el  más hermoso, y en los festines no faltaban los manjares más valiosos y refinados. Al tiempo que crecían los tesoros  de Richberta crecían su vanidad y su desprecio  hacia las gentes humildes.

domingo, 13 de octubre de 2019

LEYENDAS DEL ROMERO

LAS LEYENDAS DEL ROMERO

El romero es un arbusto milenario que posee muchas cualidades curativas y hay muchas leyendas en torno a él. Es originario del mediterráneo, aún hoy en día crece silvestre en Italia, Francia, España y Norte de África.
Los griegos y romanos conocieron sus incontables propiedades, tanto medicinales gastronómicas, cosmética y aromáticas. Lo emplearon en su cultos y ofrendas a los dioses.
Los griegos consagraron el romero a la diosa Afrodita, diosa del amor y los placeres sexuales. Lo consideraron como un afrodisíaco que incorporaban a las coronas de novias para asegurar una satisfactoria consumación del matrimonio.  

Desde la época de los romanos se le adjudican incontables propiedades terapéuticas. Los romanos le decían «Rocío de Mar» (ros marinus). Lo empleaban como hierba medicinal, en coronas de romero que ayudaban a los estudiantes en exámenes para agudizarles la memoria. Quemaban romero a modo de incienso durante los rituales para purificar sus casas o  perfumarlas con su aroma.

En el antiguo Egipto se depositaban un ramito de romero en las manos de los difuntos, como símbolo de inmortalidad y para acompañarles en el viaje a ultratumba. Esta tradición fue extendida en gran parte de Europa y así, el romero formaba parte de “la hierba de las coronas” junto con el mirto y el laurel, que se depositaba en los cementerios.
El romero se usa en muchas ocasiones por supersticiones tradicionales. Muchas son las historias acerca de esta planta, hay varias leyendas que cuenta que cuando la Virgen María huía de Egipto perdió por el camino un manto azul. Éste cayó encima de un arbusto verde. A partir de este momento esa planta que no tenía belleza alguna, adquirió unas pequeñas flores azules que cambiaron el aspecto de este vegetal convirtiéndolo en un precioso arbusto, que hoy en día se conoce con el nombre de romero. Una leyenda muy parecida cuenta que el romero tenía las flores blancas. Cuando la Sagrada Familia viajaba de Israel a Egipto, la Virgen María apoyó su manto celeste sobre una planta de romero: desde entonces sus flores que eran blancas cambiaron de color.
En Andalucía hay una leyenda popular en donde el romero es muy conocido, y se dice que el arbusto prestó asilo a la Virgen María, también durante su huida de Egipto y que por eso poner romero en las casas en Nochebuena trae buena suerte, además de perfumarlas.

Otra leyenda cuenta que un ángel le dictó la receta de un agua rejuvenecedora a la reina Isabel de Hungría en el siglo XIV. Ya reumática y casi paralítica, con esta fórmula cuyo componente principal era el romero, a los 72 años recuperó su salud y conquistó al rey de Polonia que era 20 años más joven. El perfume es llamado “Agua de la reina de Hungría”, hay que pasarse por la cara un paño untado de vino cocido con romero cada diez días.
En la Edad Media no faltaba en los jardines, se decía que alejaba a los demonios y daba alegría, felicidad y eterna juventud.
Existe una leyenda que cuenta que los estudiantes se benefician de su poder si estudian cerca de una rama fresca de romero en agua. Cuando vayan a examinarse tienen que llevar un poco de romero seco y olerlo, les traerá a la memoria lo que han estudiado.
Tan rico en historias como en virtudes terapéuticas el romero es rescatado hoy en día como un poderoso agente curativo de la naturaleza que permite prevenir las enfermedades y ayudar a la restauración de la salud.
Josefina Mateos Madrigal

martes, 30 de julio de 2019

EL VIEJO GUARDIÁN



EL VIEJO GUARDIÁN
(Antigua leyenda japonesa)
Era un hermoso día de principio de julio. El sol iluminaba todo lo que la vista podía abarcar. El pequeño Yon se sentía feliz en la cima de aquel monte.
¡Qué gusto daba mirar desde lo alto los barcos que resbalaban sobre el mar como un espejo!
Yon, que no tenía padres, vivía con su abuelo en aquella casita de la montaña en medio de los campos de arroz, dorados como el oro. Gozaba allí de aire puro y sol, y libertad como los pájaros. Podía correr y jugar alegremente. ¡Qué bien se vivía en aquella paz campesina!

viernes, 12 de julio de 2019

CULTIVO UNA ROSA BLANCA

Cultivo una rosa blanca

Cultivo una rosa blanca
en julio como enero,
para el amigo sincero
que me da su mano franca.

Y para el cruel que me arranca
el corazón con que vivo,
cardo ni ortiga cultivo;
cultivo una rosa blanca.

Un poema precioso del cubano José Martí.

lunes, 24 de junio de 2019

¿EXISTE LA BUENA O LA MALA SUERTE?


Hoy comparto esta bella historia o cuento que nos hace reflexionar y de cómo aprender de las adversidades de las que aparentemente las catalogamos como “mala suerte”. Muchas veces culpamos a la suerte de lo que nos pasa, sobretodo a la mala y nos fijamos en la buena de los demás, pensamos que algunos nacen con estrella y otros estrellados.
Influyen mucho nuestros pensamientos y la actitud de cómo nos tomemos los acontecimientos imprevistos, aquellos que no podemos controlar. A veces la vida nos trae experiencias desagradables que no sabemos cómo manejar, echamos la culpa a la mala suerte o a la casualidad.

Un anciano labrador muy pobre que trabajaba la tierra duramente con su hijo, tenía un viejo caballo que le ayudaba en las tareas del campo. Un día el animal se escapó a las montañas, el hijo lamentándose dijo al padre: