martes, 30 de julio de 2019

EL VIEJO GUARDIÁN



EL VIEJO GUARDIÁN
(Antigua leyenda japonesa)
Era un hermoso día de principio de julio. El sol iluminaba todo lo que la vista podía abarcar. El pequeño Yon se sentía feliz en la cima de aquel monte.
¡Qué gusto daba mirar desde lo alto los barcos que resbalaban sobre el mar como un espejo!
Yon, que no tenía padres, vivía con su abuelo en aquella casita de la montaña en medio de los campos de arroz, dorados como el oro. Gozaba allí de aire puro y sol, y libertad como los pájaros. Podía correr y jugar alegremente. ¡Qué bien se vivía en aquella paz campesina!

viernes, 12 de julio de 2019

CULTIVO UNA ROSA BLANCA

Cultivo una rosa blanca

Cultivo una rosa blanca
en julio como enero,
para el amigo sincero
que me da su mano franca.

Y para el cruel que me arranca
el corazón con que vivo,
cardo ni ortiga cultivo;
cultivo una rosa blanca.

Un poema precioso del cubano José Martí.

lunes, 24 de junio de 2019

¿EXISTE LA BUENA O LA MALA SUERTE?


Hoy comparto esta bella historia o cuento que nos hace reflexionar y de cómo aprender de las adversidades de las que aparentemente las catalogamos como “mala suerte”. Muchas veces culpamos a la suerte de lo que nos pasa, sobretodo a la mala y nos fijamos en la buena de los demás, pensamos que algunos nacen con estrella y otros estrellados.
Influyen mucho nuestros pensamientos y la actitud de cómo nos tomemos los acontecimientos imprevistos, aquellos que no podemos controlar. A veces la vida nos trae experiencias desagradables que no sabemos cómo manejar, echamos la culpa a la mala suerte o a la casualidad.

Un anciano labrador muy pobre que trabajaba la tierra duramente con su hijo, tenía un viejo caballo que le ayudaba en las tareas del campo. Un día el animal se escapó a las montañas, el hijo lamentándose dijo al padre:

sábado, 22 de junio de 2019

LA COMPETICIÓN DE CONEJOS


Hace mucho tiempo, cuando era pequeña me contaron un cuento que se me quedó grabado en la memoria de niña, ahora de mayor lo comprendo todo mejor.

Se celebraba una carrera de conejos y había una gran multitud de gente dispuesta a animarlos. El objetivo era llegar al pico más alto de la montaña.
Empezó la carrera.
Los espectadores no creían que pudieran alcanzar la cima de aquella montaña tan alta.
Lo que se escuchaba era:
            -¡Qué pena! Esos conejitos no lo van a conseguir, no lo van a lograr…
Los conejos comenzaron a retirarse. Pero había uno que persistía y continuaba subiendo en busca de la cima.
La multitud gritaba:

EL TAZÓN DE MADERA

EL TAZÓN DE MADERA

Voy a contar una historia que leí hace algunos años, por desgracia la situación que describo está ocurriendo cada vez más en nuestra sociedad con nuestros mayores. Es una triste realidad.

Un señor mayor se fue a vivir con su hijo, su nuera y su nieto de seis años. Las manos le temblaban, su vista se nublaba y sus pasos flaqueaban.
La familia completa comía junta en la mesa, pero las manos temblorosas y la vista enferma del anciano hacían de la alimentación un asunto difícil. Los guisantes caían de su cuchara al suelo, y cuando intentaba coger el vaso, con frecuencia derramaba su contenido sobre el mantel.
El hijo y su esposa se cansaron de la situación. Entonces dijo el primero: