lunes, 16 de noviembre de 2020

LOS GILIPOLLAS ¿NACEN O SE HACEN?


 

LOS GILIPOLLAS ¿NACEN O SE HACEN?

¿Alguno es gilipollas porque nace gilipollas, o es gilipollas porque se hace gilipollas?

Con los que nacen gilipollas poco se puede hacer, son los excesivamente tontos, estúpidos y lelos. De los que se hacen es otra cuestión porque la gilipollez va en aumento a medida que crecen y cumplen años. ¿Hay que tenerles lástima, o estar lo más lejos posible de ellos?

Parece ser que los gilipollas son personas suertudas, los que están destinados a ocupar altos cargos, los que tienen la vida resuelta sin dar un palo al agua, los que están rodeados de los mejores consejeros, los mejores lujos, y las mejores parejas. Todo en la vida les viene rodado, son unos afortunados ¿Será cuestión de karma, o de ser gilipollas?

La mayoría de los gilipollas son unos incompetentes y perezosos, son incapaces de desarrollar cualquier actividad que no les apetece hacer, y si la hacen, la hacen mal, para eso están los que les rodean, para cargar con la responsabilidad que les correspondería a ellos ¿Son gilipollas porque las hacen mal, o las hacen mal porque son gilipollas?

Su desidia ante cualquier tarea es manifiesta. Se les reconoce porque son tontos para hacer cualquier labor o tarea. No aportan nada en su trabajo y lo que aportan lo hacen mal. Al final consiguen que los demás se lo hagan para no perder el tiempo corrigiendo y reestructurando el trabajo del gilipollas. Pueden hundir cualquier cosa o empresa si se les deja actuar solos, sin un equipo competente que trabaje por él. Aquí tienen mucha suerte porque los que figuran que hace todo bien son ellos y no el equipo de expertos que le acompaña. ¿Son gilipollas desde que nacieron, o se hicieron gilipollas porque siguen utilizando esta estrategia que les resultó efectiva?

Los gilipollas son aprovechados, despreciables, egoístas y desconsiderados, anteponen el interés propio al ajeno, lo que suele acarrear un perjuicio a los demás, actúan sin miramiento o respeto, y con sus comportamientos hacen pobre, infeliz y desgraciada la vida de los que les rodean ¿Son gilipollas porque han nacido idiotas, o son miserables porque son gilipollas? ¿Será que está actuando el karma?

Los gilipollas son intolerantes, imponen su criterio y pensamiento poco inteligente, consiguiendo molestar con lo que hacen o con lo que dicen. Consideran las opiniones ajenas una ridiculez y, en general, son poco comprensivos y flexibles con cualquier actitud o pensamiento que no cuadre con el suyo. ¿Son lelos porque nacieron gilipollas, o son gilipollas porque no tienen capacidad de pensar?

Los gilipollas son embusteros y falsos, son unos trepas, no les importa nada, ni nadie, aunque sus métodos no sean legales, su fin es ascender, caiga quien caiga, carecen de compasión y humanidad, se pueden deshacer en elogios hacia sus superiores, aunque a sus compañeros les despidan. ¿Son gilipollas porque nacieron mentirosos, o son falaces porque son gilipollas?

Los gilipollas tienen un sentido desmesurado de su propia importancia, son unos narcisistas, necesitan que se les admire y requieren atención, son egocéntricos y orgullosos, carecen de empatía por los demás, demuestran una desconsideración hacia las necesidades y sentimientos ajenos, pueden ser perversos. Solo se preocupan de ellos y de cumplir sus deseos. Les gusta llevar razón, tratan de cambiar a los que les rodean para que se adapten a sus procedimientos, opiniones y comportamientos. ¿Los gilipollas han nacido ególatras, o son narcisistas porque son gilipollas? ¿Será culpa del karma?

A los gilipollas les gusta ir dando pena, se les da bien interpretar el papel de personas tímidas, frágiles, indefensas para captar la atención de los demás. Les gusta que les vean como unos santos aunque en realidad son unos dictadores. Como buenos mentirosos que son engañan muy bien a la mayoría de las personas. Repiten las palabras que la gente quiere escuchar como lo importante que es la honestidad, la honradez, la verdad y la integridad. Tienen una gran capacidad para culpar a los demás si las cosas no les salen como quieren, siempre trataran de dejar mal y en evidencia a los demás. Los gilipollas son chulescos y agresivos para intimidad o adquirir estatus entre sus amigos o grupo social. ¿Son gilipollas porque han nacido pérfidos, o son despreciables porque son gilipollas?

Cuidado con los gilipollas porque son falsos y traidores y la vida es demasiado corta para tener que hacer frente a un gilipollas.

Josefina Mateos Madrigal

16 de noviembre de 2020

domingo, 4 de octubre de 2020

QUÉ DIFÍCIL ES SER BUENA


QUÉ DIFÍCIL ES SER BUENA

Buena es quien pudiendo ser mala decide no serlo. ¡Qué difícil es ser buena! las trabas e impedimentos que te ponen, lo que se sufre y se llora para serlo. Lo ideal y satisfactorio es vengarte de quién te ha hecho mal, de pensar cómo hacer más daño del que te ha infringido, de ver que sufre más de lo que te ha hecho sufrir. Ser buena es pasar de todo esto, de no querer para los demás lo que no quieres que te hagan a ti, aunque te duela y te comas todo el orgullo, no obstante, esto tiene repercusión en tus emociones y en tu salud, sabes que enfermarás ¿Entonces qué es lo que conviene hacer?

Si se sufre por lo que los demás nos hacen, es más el dolor cuando te lo hace tu propia familia, tus padres, tu hermano, tus hijos o tus nueras, como los más allegados, cuando son de tu sangre es en grado superlativo. ¿Por qué no defenderse de estos ataques mal intencionados que van derecho a donde más daño hacen? La mayoría de estas embestidas no son físicas, son psíquicas. Una herida en el alma duele y perdura mucho más, te deja cicatrices que en momentos de desdicha, infelicidad o desamparo se reabren. Las heridas del alma se van curando con el paso del tiempo, aunque nunca se llegan a cicatrizar.

¿Por qué unos pueden hacer muchísimo daño a los de su misma sangre y otros toleran hasta lo intolerable y les devuelven amor? No encuentro una explicación, aunque pienso que es la conciencia que uno la tenga laxa y el otro bondadosa. Se tolera y aguanta con la esperanza de que el otro cambie y le corresponda con cariño y afecto, aunque el que es malo, tiene malas intenciones, y quiere hacer daño, nunca cambia.

Cuando alguien nos traiciona duele en lo más profundo de nuestro ser, creíamos que nuestro cariño y confianza eran recíprocos, pensábamos que sus acciones eran honestas y sinceras pero descubrimos todo lo contrario, habíamos depositado nuestra confianza en alguien que simplemente era falso.

La primera sensación que tenemos es de incredulidad, de ira, las lágrimas pueden cegarnos y planeamos la forma de vengarnos para hacer más daño del que nos han hecho. Nuestra conciencia no nos dejará llevarlo a cabo, no somos iguales, aunque resulte mucho más difícil ser bueno que malo. Creemos que la vida le devolverá multiplicado por siete el dolor y el sufrimiento que nos ha causado, eso dice la ley del karma, aunque lo dudo ¿Llevará esa losa en su conciencia por el resto de su vida quien disfruta haciéndonos padecer? Nos consolamos pensando que la bondad algún día se verá recompensada, si no es en esta vida, será en la otra.

Decía Edmund Burke, «Para que triunfe el mal, sólo es necesario que los buenos no hagan nada»

Josefina Mateos Madrigal 4/10/2020

 

domingo, 13 de septiembre de 2020

REGLAS DE VIDA


 

Me encantan estos preceptos, son una lección.

 Las reglas de la vida

1. Recibirás un cuerpo.

2. Aprenderás lecciones.

3. No hay errores, sólo lecciones.

4. La lección se repite hasta que se aprende. 

5. El aprendizaje nunca termina.

6. «allá» no es mejor que «acá».

7. Los demás son solamente espejos de ti. 

8. Lo que hagas de tu vida depende de ti. 

9. Tus respuestas están dentro de ti.

10. Te olvidarás de todas las reglas al nacer.

11. Sé honesto.

12. No mientas.

12. Deja de quejarte.

13. Hazte escuchar y no tengas miedo de sobresalir.

14. No guardes resentimientos.

15. No te conformes.

16. Cuídate.

17. No derroches dinero.

18. No pospongas, aplaces o postergues.

19. No alejes a las personas.

20. No critiques.

21. Mejora tu lenguaje corporal.

 

Cada uno de nosotros fue hecho para triunfar.

Las mentiras son adictivas y una conlleva a otra más grande hasta que te ves envuelto en una red que no te deja escapar. A veces es frustrante ver cómo los demás consiguen el éxito con mentiras y trampas, pero es mucho más satisfactorio tomar el camino de la verdad.

Una persona exitosa debe generar confianza y compromiso,

Ocultar emociones negativas puede traerte problemas de salud.

La vida te ha enseñado que conformarte te ocasiona menos problemas, muchas veces al dejarte llevar por los demás, estás perdiendo grandes oportunidades.

Se debe de ser un imán para las personas, no tienes que repelerlas.

No debes de exagerar al decir lo que no te gusta, está bien decir lo que se piensa.

No puedes perder el norte.

No podrás disfrutar de tu éxito si no cuidas tu salud. El estrés puede llegar a ser tu peor enemigo. Come saludablemente y ten tiempo para hacer ejercicio y relajarte. Tu cuerpo te lo agradecerá.

Somos seres humanos, vivimos en sociedad y lo quieras o no, necesitamos amigos.

Mira siempre a los ojos a tu interlocutor y mantén una postura erguida. Las primeras impresiones son esenciales, y las segundas, terceras y cuartas también. Tu cuerpo puede decir mucho más que tus palabras. Por esto acostúmbrate a mostrarte como alguien seguro.

Se aprende cuando sientes las emociones que te generan la situación. Si no sientes las emociones, se repite la lección.

Las primeras 10 reglas de vida están basadas en un libro publicado en 1998.

CHÉRIE CARTER-SCOTT

(1949) Si la vida fuera un juego, éstas son las reglas.

Esto confirma el proverbio árabe:  

Examina lo que se dice, no quién lo dice.

 

Josefina (MatMad) Mateos Madrigal 13 de septiembre de 2020.

viernes, 11 de septiembre de 2020

LA LECHE FRITA

 

LA LECHE FRITA

Mi suegra era una experta haciendo la leche frita, era de las mejores que he probado en mi vida. Entre otras cosas que hacía como la tortilla española, las croquetas y las manitas de cerdo, estaba la leche frita, siempre la hacía para la romería.

Una tarde de diciembre llevamos a casa de mi suegra a unos amigos, para más señas, mexicanos, él habían venido de México a Madrid a hacer un curso y le acompañaba su mujer, y de paso querían conocer el pueblo de donde provenían sus raíces. Tengo que decir que mi suegra tiene una casa enorme, que la casa tiene más de 150 años, y siempre estuvo muy orgullosa de enseñarla; poca gente hay en el pueblo que no la haya visto, no solo vecinos, también amigos y conocidos de la familia. Lo primero que te encuentras cuando entras en la casa es un portal muy grande con los suelos de lanchas de granito y una piedra de molino a la entrada.

Llevamos a nuestros amigos a conocer el pueblo, estuvimos paseando por los puentes, la ermita, y dando una vuelta por sus calles más típicas. Después de comer y de asistir a un concierto de la Ronda, a los que se lo dedicaron, él, Carlos, subió al escenario a decir unas palabras de agradecimiento que emocionaron a todos los presentes.

Terminado el concierto fuimos a ver y a despedirnos de mi suegra, que vive cerca del salón donde se dio el concierto. Mi suegra era la persona más amable y convincente que te podías encontrar. Se desvivió en agasajos por nuestros amigos cuando entramos a su casa, no sabía qué hacerles, ni que ofrecerles, así era con todo el mundo.

Lo primero que hizo fue enseñarles su casa, pasearles por todas las habitaciones, incluidas cuadra, bodega y sobrado. Después sacó unos bollos del pueblo, siempre tenía una caja, yo pienso, que no eran para comerlos ella, sino para ofrecérselos a todo el que iba a verla. Ese día sabiendo que iríamos a visitarla decidió preparar su famosa y riquísima leche frita. Nuestro amigo no quería comerla, se disculpó diciendo que no tenía ganas, que con los bollos era suficiente, pero mi suegra insistió y volvió a insistir, en eso era un poco pesada, tan pesada se puso que mi amigo comió la tan riquísima leche frita, y al mismo tiempo todos cogimos un trozo. Sorpresa, la leche frita picaba a rabiar. Todos nos quedamos sorprendidos, la primera fue mi suegra. No podía ser que una cosa que tenía que ser dulce picara tanto. Mi marido preguntó a su madre qué había echado, ella respondió que lo mismo que otras veces, leche, flanín, azúcar y canela, no llevaba nada más. Fuimos a la cocina y la dijimos que nos enseñara los tarros de los productos que había utilizado…allí estaba la solución al enigma de la leche frita. Había dos tarros juntos, el de la CANELA y el de la CAYENA. La mujer que estaba un poco corta de vista porque tenía cataratas, o debido a las prisas por prepararla, se equivocó al coger el tarro y echó cayena en vez de canela. La verdad que el experimento no estaba mal y mejor para nuestros amigos que les gusta el picante.

Al despedirnos se empeñó en que mis amigos, se llevaran al apartamento la leche frita que no se habían podido comer, tanto insistió que les daba vergüenza rehusar, no fuese que creyese que la estaban despreciando, al final la cogieron.

Cuando íbamos en el coche de regreso a Madrid, nuestro amigo nos confesó que tenía intolerancia a la lactosa y no podía comer nada de leche. No sé cómo pasó la noche, ni cuántas veces tuvo que ir al W.C. por la leche frita.

Josefina MatMad (10-9-2020)


domingo, 16 de agosto de 2020

EL BUEN CARÁCTER VALE ORO (Cuento popular escandinavo)

En un lejano pueblecito todo cubierto de nieve habitaba un matrimonio ya viejo, aunque eran pobres marido y mujer vivían contentos y felices, dispuestos a encontrar bien hecho lo que el otro hacía.
Poseían un caballo, todavía brioso, que prestaban a los vecinos de la aldea siempre que alguno lo necesitaba. A cambio de estos favores los dos viejos recibían algún que otro regalo de la matanza de los cerdos.
Un día de feria en el pueblo cercano, dijo el viejo a su mujer:
-¿Qué te parece si fuera a vender el caballo a la feria? Somos ya viejos y cualquier día podemos tener necesidad de dinero.