domingo, 13 de enero de 2019

TERNURA EN LOS ANIMALES


TERNURA EN LOS ANIMALES

Les voy a narrar un hecho verídico en el que se muestra que los animales también tienen sus sentimientos y la ternura que puede haber entre ellos, lo que a veces los humanos no somos capaces de sentir ni de hacer. Ocurrió en la costa de Kenia tras el tsunami, nos demuestra que no hay diferencias insalvables cuando se traga de hacer el bien a los demás. Los protagonistas son un hipopótamo recién nacido llamado Owen, y una tortuga centenaria llamada Mzee. El hipopótamo bebé que sobrevivió a las olas del tsunami en la costa de Kenya formó un fuerte vínculo con una tortuga macho gigante centenaria, en un lugar para animales del puerto de la ciudad de Mombassa.
El hipopótamo que pesaba cerca de 300 kg, fue arrastrado del río Sabaki hacia el océano Índico, y luego arrojado a la playa donde las olas del tsunami golpearon la cosa de Kenya, el 26 de diciembre de 2004.
Los rescatadores de Vida Silvestre salvaron al hipopótamo. Fue rescatado huérfano, deshidratado y en mal estado de salud y llevado a la reserva animal, Haller Park, de Mombasa. Allí y ante el asombro de todos, fue adoptado y maternizado por una tortuga macho de 130 años, de color gris oscuro similar al de los hipopótamos adultos, y establecieron un vínculo tan fuerte que se volvieron inseparables.
La tortuga parecía estar muy feliz siendo una madre. Nadaban, comían y dormían juntos. El hipopótamo seguía a la tortuga exactamente del modo que lo haría con su madre. Si alguien se aproximaba a la tortuga, el hipopótamo se volvía agresivo, como si protegiera a su madre biológica, la lamía la cara y la resguarda cuando alguien se acercaba a ella. Todo esto sorprendió a los expertos por la diferencia entre especies y dio la vuelta al mundo.
Owen y Mzee no establecieron una relación puntal, sino que a todos los efectos el hipopótamo seguía a la tortuga como si fuera su madre-padre y éste le dispensó los cuidados necesarios.
Finalmente fueron separados. La tortuga desempeño un gran papel en la vida del hipopótamo cuando era pequeño.
Si eso ocurre de forma casi anti-natura en especies totalmente diferentes ¿qué podríamos hacer juntos los seres humanos si fuésemos capaces de salvar pequeñas diferencias de piel, política o religión? ¿En qué se convertiría el mundo si nos uniésemos en proyectos comunes? En una UTOPÍA real.


Josefina Mateos M

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